viernes, 31 de marzo de 2023

PENSAMIENTO VIANDANTE O PRÁCTICUM DE INVESTIGACIÓN

 

UNIVERSIDAD CENTRAL DE VENEZUELA

FACULTAD DE CIENCIAS ECONÓMICAS Y SOCIALES

COMISIÓN DE ESTUDIOS DE AMPLIACIÓN Y POSTGRADO

POSTGRADO EN CIENCIAS SOCIALES

LÍNEA DE INVESTIGACIÓN: ANTROPOLOGÍA, CULTURA Y SOCIEDAD.

SEMINARIO DE INVESTIGACIÓN

PARTE II: PRÁCTICA

 

1.  EL PENSAMIENTO VIANDANTE

O EL PRÁCTICUM DE INVESTIGACIÓN

“La sociedad y la cultura son las dos caras

de una misma hoja de papel carbón” (Kroeber)

2. Justificación

Hecho el transcurso del Pensamiento teórico en la Parte I del Seminario de Investigación, entramos al transcurso del Pensamiento práctico con la imagen del viandante. Se trata de aprehender la teoría del Pensamiento en ejercitación de la investigación, mediante el propósito de elaborar en concreto el proyecto de investigación. Sin teoría, la práctica resulta vacía y extraviada. Siempre caminamos con la teoría y sobre el derrotero de la teoría. Presentamos un programa de investigación general, que está encuadro en la metodología sociológica. Pero está especificado, además, para las ciencias sociales. Como programa, su diseño es profundamente analítico, es decir, aparecen recortadas en su exposición los apartados principales que deben componer un proyecto de investigación. Y también es hondamente hermenéutico; incorpora, a los puntos interiores de los apartados, una interpretación del significado teórico, que especifica aún más de sentido al programa.

Dos ideas claves aparecen en la hermenéutica, como orientación: el carácter operativo y el carácter literario. Es necesario que el proyecto de investigación se presente como diseñado en un laboratorio que se ubica dentro de un lugar de trabajo como debe ser la universidad. El alumno no sólo debe aprender cosas, debe aprender principalmente a trabajar, y de ello debe tener conciencia. Pero también aprender a que el texto de la investigación sea literariamente atractivo, que comunique ideas con imaginación, según una refiguración social (en lo que enfatiza Clifford Geertz, 1994) para ser expresada en “géneros literarios”. Hay un género literario general correspondiente al texto en su globalidad, el que a su vez es contetivo de géneros literarios particulares correspondientes a cada parcela o parte significativa del proceso de la argumentación demostrativa.

Finalmente, el programa tiene también el propósito de involucrar al investigador aprendiz en sus ideas epistémicas bajo una inspiración mayéutica. En la universidad no se trata sólo de producir conocimiento, como recurso instrumental, sino de generar o producir pensamiento como trasfondo primordial, foco por excelencia del incentivo intelectual de la investigación, en cuanto arte del pensar la realidad, y no sólo como una técnica cognitiva.

3. Meta.

            La meta a la que se debe alcanzar constituye un fin primero para el aprendiz de investigador: que éste tenga un diseño programático como conjunto completo de las partes que debe llevar a cabo cuando se propone realizar una práctica científica. En ella se juega también la intelección analítica del mismo, así como una internalización para su manejo a la hora de la acción investigadora. La prueba de la intelección e internalización se consuma en la práctica concreta que debe ejercitar al mismo tiempo el alumno.

4. Objetivo Terminal.

            Si la teoría representa la adquisición de la idea de la investigación, la práctica coloca a la idea en su momento crítico. Ya no se trata sólo de entender, sino de ejercitarse para que el pensamiento se haga acción. La ejercitación en el desarrollo de un proyecto de investigación, presenta in actu la verdad  del aprendizaje del trabajo sobre la realidad, en este caso, de la realidad de la investigación. Por lo tanto, el alumno debe encontrarse con su propio trabajo subjetivo, pues está abocado a sembrar y producir desde sí mismo, con sus recursos teóricos ya dispuestos, la obra de investigación.

5. Objetivo General. 

Desde el primer momento, la puesta en práctica coloca en primer plano al alumno. La explicación teórica debe asociarse inmediatamente al ejercicio práctico que cada alumno tiene entre manos con miras a la obra de la tesis doctoral. Así, se persigue la idea del tema, la idea del problema y la idea de su solución conceptual. El alumno debe entender que esta entrada de triple escalada, constituye la inicial sustantiva de un proyecto de investigación. Por lo tanto, el objetivo fundamental consiste en que el alumno construya estos tres tramos concretos de su proyecto. Sin ello, no se puede avanzar en el desarrollo metodológico. 

6. Contenido Programático.

I. Introducción: El tema y sus contornos.

    A. Fenoménica:

         1. La búsqueda del tema.

         2. Los intereses personales y sociales.

         3. La tematización: movilización y orientación del tema.

    B. Conceptuálida.

         1. La proto-epistemología: el marco ético.

         2. La orientación aplicada: modelos pro-activos.

    C. Genérica Literaria.

         1. valor en sí.

         2. Valor para sí.

II. El problema: la basal de la investigación.

A.     Aprendizaje del planteamiento.

B.     Búsqueda del malestar en las relaciones sociales: su praxis y su significado.

C.     La “herida” conflictual en las relaciones sociales y su objetivación como terapéutica social.

D.     El género literario del pensamiento dialéctico relacional.

E.      Lo que autentica la investigación o la poética del pensamiento.

III. La solución del problema: el constructo.

A.     Inspiración y explicación.

B.     Modelo conceptual: paradigmático generativo.

C.     Construcción del modelo: metáfora o símil de realidad.

D.     El género literario del pensamiento reflexivo.

IV. Desarrollo conceptual de la prueba resolutiva (subjetivante).

A.     Modelo conceptual: operativo histórico.

B.     Campos semánticos del conocimiento y sus indicadores.

C.     Género literario del pensamiento lento o extensivo del desarrollo conceptual.

V. Desarrollo técnico de la prueba resolutiva (objetivante).

     A. Diseño y Corpus.

     B. Las técnicas y sus teorías.

     C. Género literario del pensamiento lento o extensivo del desarrollo técnico.

VI: Conclusión: reunificación de las secuencias investigadoras.

A.     Objetivo: mostrar que se ha probado.

B.     Tejeduría de la demostración.

C.     Género literario del pensamiento rápido o intensivo de la demostración.

7. Estrategia Metodológica.

            El profesor ha desarrollado en textos correspondientes los recursos teóricos de puntos programáticos, con el fin de fijar la orientación de la idea de avance del ejercicio. Tal precisión pretende ayudar a que el alumno no encuentre ambivalencias, difuminaciones, ambigüedades, en cómo se debe realizar el ejercicio. Se trata de no dar nada por supuesto, como suele ocurrir en los cursos de metodología, tanto teóricamente, como sobre todo en la práctica. La estrategia de la enseñanza tiene una verdad, la que se muestra en la práctica, la cual concreta el proceso real que finalmente permite decir: “por fin entendí de qué se trata” lo que se explica teóricamente.

8. Criterios y modos de evaluación.

            El producto de la evaluación consiste en la elaboración de un texto con todos los ejercicios prácticos  que han tenido lugar en el curso, y fundamentarlos con la teoría que cada alumno viene adquiriendo para la formulación de su proyecto de investigación en otras asignaturas. Los criterios de la evaluación se refieren a que el texto debe ser conciso, es decir, corto pero claro, en la formulación de sus partes. Lo corto ayuda a que sea claro: en ello se juega la capacidad de síntesis conceptual del alumno, su intelección tanto de la teoría de la práctica como de la práctica como técnica.

9. Bibliografía sucinta.

Bueno, G. (1992): Teoría del cierre categorial, Pentalfa, Oviedo.

Bourdieu. P. (2007): El sentido práctico, Siglo XXI de España editores.

Bourdieu, P., J.-C. Chamborendon y J.-C. Passeron (2008): El oficio de sociólogo, Siglo

XXI, Argentina.

Díaz, L. y M. Fernández (comp.) (1997): Entre la palabra y el texto, Sendoa,

Guipúzcoa, España.

Durkheim, E. (1974): Las reglas del método sociológico, La Pléyade, Buenos Aires.

García-Bacca, J. D. (1982): Antropología filosófica contemporánea, Anthropos,

Barcelona.

García-Bacca, J. D. (1984): Tres ejercicios literario-filosóficos en antropología,

Anthropos, Barcelona.

García Berrío, A. (1994): Teoría de la literatura. La construcción del significado

poético, Cátedra, Madrid.

Geertz, C. (1989): El antropólogo como autor, Paidós, Barcelona.

Geertz, C. (1994): “Géneros Confusos”. Conocimiento local, Paidós, Barcelona.

Girard, R. (1997): Literatura, mímesis y antropología, Gedisa, Barcelona.

Gómez-Heras, José Mª. Gª.  (2003): “Prólogo e Introducción: pluralismo y tipología de

los sistemas morales”. En G-H,  José Mª. Gª. , Teorías de la Moralidad, editorial Síntesis, Madrid., 11-43.

Hurtado, S. (2004): “Investigación Social y Ética”. Revista Venezolana de Análisis de Coyuntura, FACES, UCV, Caracas, Vol. X /Nº2, Jul.-Dic.: 265-272.

Hurtado, S. (2005): “El Principio Ético de la Práctica Científica”. Revista Venezolana de

            Análisis de Coyuntura,  FACES, UCV, Caracas, Vol. XI, Nº 2, julio-diciembre, 27-37.

Hurtado, S.: “La “vía estrecha” de la Antropología Urbana”, Papel, Doctorado en

Ciencias Sociales, UCV, 11 de abril de 2011, p. 12.

Hurtado, S. (2012): “Teoría del Constructo: Pensamiento y ética en investigación social.

La metáfora conceptual”. VI Jornadas de Investigación de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de UCV: Construyendo Ideas para la Sociedad, Caracas: ed. de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales

Hurtado, S. (2019): El Pensamiento Viandante: De la idea de investigar al proyecto de

investigación. Saarbrücken (Alemania): Editorial Académica Española. 

Laplantine, F. (1977): Las voces de la imaginación colectiva, Granica, Barcelona.

Maldonado, J. (1975): La religiosidad popular. Nostalgia de lo mágico, Cristiandad,

Madrid.

Marina, J. A. (1995): Teoría de la inteligencia creadora, Anagrama, Barcelona.

Merton, R. K. (1972): Teoría y estructuras sociales, Fondo de cultura económica,

México.

Morey, M. (1989): El hombre como argumento, Anthropos, Barcelona.

Morin, E. (1988): El método, III. El conocimiento del conocimiento. Antropología del

conocimiento, Cátedra, Madrid.

Reinoso, C. (comp.) (2000): El surgimiento de la antropología postmoderna, Gedisa,

Barcelona.

Sennett, R. (1982), La autoridad, Alianza, Madrid.

Sennett. R. (2010): El artesano, Anagrama, Barcelona.

Serrano, S. (1975): Formas simbólicas de la imaginación, Equinoccio, Caracas.

Velasco, H. M. y A. Díaz de Rada (1997): La lógica de la investigación etnográfica,

Trotta, Madrid.

Weber, M. (1973): Ensayos sobre metodología sociológica, Amorrortu, Buenos Aires.

martes, 28 de febrero de 2023

PAÍS VIANDANTE, ¿CÓMO HACER CON SU ANDADURA?

 

“No existe viento favorable para

   aquél que no sabe a dónde va”

(Séneca)

Hay que caminar andando para estar en todos los sitios. Es la mejor manera de comprender a partir de sentir la realidad de un país. Y se anda fijando las plantas de los pies para que sea a tope el sentir las energías de la raigambre en cuerpo y alma culturales.

¿Cómo puede existir esa conexión cultural entre el país y su población?

Se había terminado la sesión de fisioterapia con base podóloga; entonces el reflexólogo, Luis Zambrano, se dirigió rotundamente a nosotros:

Las plantas de los pies son el segundo corazón del cuerpo humano

Habíamos observado cómo había comenzado la terapia por los pies y pulsaba con sus dedos, en la planta de éstos, todos los terminales de los distintos órganos del cuerpo humano. Su efecto era conseguir la revitalización orgánica, pero además que la revitalización se consiguiera con la movilización de andar sobre la tierra virgen.  No sólo el cemento y el asfalto aíslan a las plantas de los pies, también y sobre todo el calzado, especialmente con suela de goma, aísla al cuerpo humano de conectar con la energía natural de la tierra.

A esta alegoría, podemos asociar un laberinto en red de los caminos a andar en nuestra vida social enmarcada en un país. Aquí hay caminos de todo tipo: desde los caminos llenos de peligros, los sembrados de piedras de la inseguridad, los anegados de agua y otros atravesados por ríos en tiempos de lluvias, y los resecos en los eriales abandonados. Y también los caminos difíciles de realizar en el interior del alma humana, allí donde el corazón late con las emociones de la soledad incomunicativa o de la comunicación aviesa a lo social. Las andaduras del país se tornan inconexas en los atajos políticos, en las sendas culturológicas de promesas incumplidas, en los senderismos  ideológicos de las seducciones públicas.

En escenarios visibles como son las afueras de lo social, o invisibles como son los adentros de lo cultural, nos encontramos con una crisis endémica en todos los países; éstos no logran despejar sus caminos para andar las soluciones de sus propios problemas, sean las andadas respecto de las condiciones sociales, sean las de los principios del sentido cultural de las acciones.

¿Puede caminar andando un país?  

-Claro, los países también se mueven por dentro y por fuera de sí mismos, y lo hacen con la lógica propia de sus estructuras tanto sociológicas como profundas o inconscientes 

¿Acaso el movimiento de un país afecta a las personas que lo habitan?

Desde luego, tanto que son las que portan el movimiento del país, y al mismo que les afecta en sus consecuencias en el éxito o en el fracaso existencial.

El asunto clave consiste en saber cuando un país es inteligente o es un fracasado a partir de cómo se mueven sus estructuras merced a las acciones que llevan a cabo los grupos sociales.

¡Eso no pudiera ser tan difícil si los grupos se ponen de acuerdo!

Sí, pero ahí están las andaduras de un país: sus medidas y sus saltos para enfrentar sus problemas

Ajá, ¡andaduras inteligentes o andaduras fracasadas!

En esta dirección es que debemos buscar la inteligencia o el fracaso de un país. No solo se trata de jugar, sino de cómo se mueven las fichas del juego para saber cómo anda la inteligencia o la estupidez de un país.

Si abrimos un noticiero con su información podemos adivinar los hitos de las andaduras de un país. Las andanzas del país venezolano las tenemos bien cantaditas en Noticiero Digital en este mes de febrero de 2023. Simplemente observamos la economía, la política y lo social, es decir, cómo se mueven y se precisa el sentido de su movimiento.

El periodista Víctor Salmerón declara que al cierre del año 2022, el ingreso promedio en el país fue de 213 dólares al mes, y que se necesitan 543 dólares para cubrir los gastos mensuales. Pero ese promedio no se queda ahí, en el frío estadístico; porque dicho promedio se desguaza cuando entra en la escena cálida de las diferencias socioeconómicas al tornarse “muy desigual entre las capas sociales y las zonas geográficas”… “la volatilidad del dólar ha tenido como consecuencia el disparo de los precios y esto acabó con esa sensación de cierta posibilidad de mejorar de manera constante” (Salmerón en Anaísa, 2023ª). Así la canasta alimentaria familiar de enero tuvo un precio de 10 mil 418 con 98 bolívares, que en dólares son 486,87, lo que representa un aumento de 26,7% respecto de diciembre[1].  

Tal variación en aumento negativo se observa en el año con el porcentaje de 383,5%.

Sin estar formalmente dolarizada, la economía venezolana depende del dólar, y para colmo un dólar volátil, cuando los sueldos se pagan en bolívares devaluados. Como nunca en la historia económica venezolana, el movimiento económico del país ha estado tan a la deriva, mostrando una estupidez consentida en el grupo que pretende su dirección.

¿Cómo puede arreglarse esta andadura de la economía?

Se propone la Negociación de México, a la que un abogado y doctor en ciencias políticas, Luis Salamanca, da como resultado un desahucio. “Este 26 de febrero, se cumplirá otro mes desde que la Plataforma Unitaria y delegados de Nicolás Maduro firmaron el Acuerdo Social a través del cual se crearía un fondo para atender la crisis humanitaria en Venezuela. Pero nada ha pasado” (Rodríguez, 2023b).

“A esta alturas del juego, la Negociación de México está desahuciada. Ya no tiene maneras de darse porque Maduro y su régimen, no tienen interés; piensan que ya no lograrían nada importante en ella. Más bien todo lo contrario, podrían comprometerse a cumplir una serie de acuerdos para una elección mínimamente democrática –que participe en la presidencial el electo en Primaria” (Salamanca en Rodríguez, 2023b). La Plataforma Unitaria no ha podido conseguir los 3.200 millones de dólares para aportarlos al Acuerdo Social, por lo que Maduro condicionó la continuidad de la  Negociación de México.

Ante esta situación, la población venezolana trata de moverse para obtener resultados positivos de parte del gobierno nacional. El presidente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Universidad Central de Venezuela, Eduardo Sánchez, considera que “actualmente enfrentan un paquete más salvaje que el que se quiso imponer en 1989…Destacó que seguirán manifestando porque el <<paupérrimo>>  sueldo de 5 dólares al mes no alcanza para nada y el bono de guerra (económica) que otorga el sistema patria no resuelve el problema” (Sánchez en Rodríguez, 2023c).

Los ritmos de las andaduras del país tienen diferente signo de acuerdo a su movimiento, de avance o de retroceso, en cuanto al acuerdo de sociedad por alcanzar juntos los grupos sociales.

Hemos sopesado todos los sitios básicos: la economía, la política y la cultura social. Un país siempre es un total a revisar como fundamento, no es un a medias, ni un todo de superficie, ni aún una simple conciencia de sentir o ver.

Hay que penetrarlo.

¿Hacia a dónde?

Hasta penetrar tanto que implique crearlo de nuevo (innovarlo), y eso en la acción de los trabajos y los días, hasta con su trasfondo inconsciente.

Cada habitante debe ir más allá del país, colocarse afuera, caminar aún por las posibilidades internas del país. Aquí no está permitido saltar artificialmente los obstáculos (problemas) sea en avión, en tren, automóvil o motocicleta, es decir, ingenuamente o en corruptela. Cada habitante, como un deportista, tiene que demostrar en acto su desempeño de país; lejos por lo tanto del político que pasa de largo con sus promesas, encantamientos, seducciones.

Hacer la viandancia  del país implica por dentro generar valor tanto personal que viene y que va para ser también valor público en cuanto social. El ‘fuera de sí’ del más allá posible debe  colaborar con el ‘dentro de sí’ del ser país en su vitalidad profunda. 

Los principios, junto con las condiciones, de lograr ese plusvalor que necesita un país para ser un país en serio, se diseñan como un bajarse a caminar andando, para sentir la realidad de un país en espera por constituirse, y cuyo compromiso sensible se comprende cuando haces la andadura de país con el país en andadura; así como se organiza una fisioterapia donde todo comienza con la revitalización de la planta de los pies, donde se tocan los terminales de los órganos vitales del cuerpo.

Hay sectores de población que adquirieron su esplendor histórico de país, y otros que se mantienen marginados de su historia debido a su falta de apoyo, por su exclusión, su mediocridad o por su miseria de cuerpo y alma. Siempre el país, si es inteligente y no estúpido, se califica a sí mismo con respecto a su proyecto de sociedad, y en consecuencia, todos los sectores de población siempre son sentidos como sectores buenos para sumar el total de país.

Dicho proyecto que puede ralentizarse y presentarse como una farsa, contiene la tentación de sensibilizarse como un país no serio, o por lo menos, a medio hacer. Es el resultado que hoy ofrece la revisión de los informáticos, la de Venezuela como un país no serio, como el que hemos punteado en este final del mes de febrero en Noticiero Digital.

Nuestra esperanza en hacer de Venezuela un país serio, va de camino, como una viandante más; esperanza depositada en las pisadas que dejan las plantas del corazón podológico, como pisadas simbólicas del corazón social que dejan las huellas del afán de todo los días con sus acciones inteligentes.

¿El propósito?

Mantener la esperanza de un país nuevo a obtener.

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REFERENCIAS

--Marina, José Antonio (1995). Teoría de la inteligencia

creadora. Barcelona: Anagrama.

--Marina, José Antonio (2006). La inteligencia fracasada. 

Teoría y práctica de la estupidez. Barcelona: Anagrama.

--Marina, José Antonio (2011). Las culturas fracasadas. El

talento y la estupidez de las sociedades. Barcelona: Anagrama. 

--Rodríguez, Anaísa (2023a). “Familias tienen un ingreso

 mensual promedio de $ 213, pero necesitan $ 543:

Consultores 21”. Noticiero Digital, Economía, febrero 25.

--Rodríguez, Anaísa (2032b). “¿Qué pasará con los

inhabilitados? Salamanca dice que Negociación de

México está ‘desahuciada’”. Noticiero Digital. Política,

febrero 24.

--Rodríguez, Anaísa (2023c). “Trabajadores universitarios

volverán a las calles para exigir aumento y

anuncian paro de 48 horas”. Noticiero Digital, Nacional,

febrero 24.

  



[1] Lo refiere el Centro de Documentación y Análisis de la Federación Venezolana de Maestros (CENDAS-FVM)

 

lunes, 30 de enero de 2023

EL PAÍS QUE SE VA Y SE VIENE: ¿QUÉ HACER CON LA ESPERANZA?


 

 

¡No sé que tiene la aldea

donde vivo y donde muero

que con venir de mí mismo

no puedo venir más lejos

                                               Félix Lope de Vega y Carpio

 

Hemos protestado, nos hemos movido en marchas y en contramarchas de multitudes, hemos sufrido paralizaciones, amenazas, nos han reducido a escombros de sociedad, hubo muertos, algunos huyeron como emigrados, otros se refugiaron en su pasividad, en la inercia del día a día: eso no iba con ellos. De pasar necesidades, hambre y frío de madrugadas, desde donde no se veía solución alguna, y aún no se ve debido a la miopía de los que se alzan como líderes políticos. Los demás de allá se adaptaron a “como vaya viniendo vamos viendo.

 

Hay gente, sin embargo, que susurra ‘en la bajadita te espero’, como dice el argot criollo, inspirados en la canción de ‘resistencia’, con su tremendura  de razones para resistir a todo lo que cueste. El país se va y se viene de muchos modos y maneras. Queda el problema de cada uno y su compromiso (o quizás su complicidad) con el país que va viniendo como otro país, alterno, a reinventarse.

 

¿Por dónde anda y se anda el camino de allá para acá del país?

 

Parece que Pandora, la diosa, nos dejó todos los males para nuestra propia autodestrucción.

 

¿Acaso esa diosa no guardó en la caja la esperanza?

 

Sí pero el mito griego parece que nos dice que no permitió escapar  la esperanza como el supremo y definitivo mal. Todos los contenidos en la caja de Pandora eran los males que Zeus reservó a los humanos como consecuencia  del robo del fuego que Prometeo perpetró para llevárselo en concesión a los humanos. Ese fue el mito de los antiguos para explicar la marcha del mundo en aquella sociedad griega.  

 

Los modernos tienen otro manejo del mito, y le han cambiado su sentido radicalmente. Cada historia modula el sentido de la vida y su existencia: la esperanza aparece como el mejor de los bienes para los seres humanos.

 

¡Ay!, ¿no tiene este cuento de la esperanza un parecido con el ofrecimiento de la promesa?. 

 

Nietzsche nos dice que la promesa se inventa con la civilización en cuya historia se promete para no cumplir. Así puede surgir la invención de la esperanza sin resultados en el trayecto donde el país de los ‘idos’, no tendrá la conexión para esperar al país de los ‘vinientes’ (no exactamente retornados) en cuanto emprendedores del país nuevo.

 

¿Pero cómo queda la esperanza y su desarrollo para que tenga su cumplimiento desalojando las frustraciones?, si lo que sentimos hasta ahora, después de casi  25 años (¡un cuarto de siglo!), es un país que se va pero que se viene con corrupción, lavado de dinero, asociado a un poder político de destrucción, sometido a la pauta enajenante de las divisas extranjeras, con peaje del Estado para con el trabajo desarrollado dentro de la sociedad y de las remesas que llegan del exterior. Allí está la aceptación sin remilgos de la malversación de los dineros públicos de la nación…

 

¿Cómo revertir la suerte de la contramarcha negativa del país manteniendo el mito según los modernos, y contraviniendo al país para que la esperanza no tenga la suerte de la promesa, según el filósofo alemán?

 

Tal es el motivo de comenzar de nuevo nuestra investigación sobre Venezuela, porque han cambiado los principios y las condiciones de la realidad de país y su sociedad. La puntilla de muerte se la trae el gobierno socialista desde el Estado para reducir a polvo las ONGs, es decir, la existencia de la sociedad en su proyecto de civilidad a partir de sus asociaciones intermedias. Nos queda la resistencia que es necesario mantener donde cada cual logre obtener la forma de resistir, y al mismo tiempo descubrir cómo seguir el camino del país que viene, a partir del inventario de las cosas nuevas que se suceden como fuerza de la historia.

 

¿Es cuestión de ‘no perder’ las esperanzas?

¿Acaso nos contentamos con ‘tener’ esperanza como aguantadores de historias para contar como retórica?

 

En estas preguntas se esconde la desesperanza para ‘no hacer nada’, y mantenernos estancados en el anuncio seductor de la promesa (para engañar con cumplidos para no cumplir). La esperanza que no se vence a sí misma no logra llegar a su realización, y por lo tanto a ‘ganar’, aunque sea  ‘aprender a ser país’ aun desde el negativismo social a que nos conduce nuestra cultura étnica.   

 

Es necesario pasar más allá del ‘no perder’ y del ‘tener’ la esperanza, a colocarnos en el ‘hacer’ la esperanza, en el sentido de trabajarla y desarrollarla para que se trascienda a sí misma. Cada cual y cada grupo social tendrán que tomar opciones en la forma cómo van a andar el camino del país que debe venir (Cf. Guerrero, 2022). Nosotros llevamos tiempo, mucho antes de estos 25 años de revolución llamada socialista, para entender el comportamiento y explicar conceptualmente al país venezolano. A ello nos aplicamos en el cerro de obras publicadas bajo la hondura de los submundos de su sentido conductual.

 

Nuestro concepto de matrisocialidad significa un trabajo de hacer la esperanza bajo las condiciones de reinvención del país  con el costo del sufrimiento. Este es el límite de autenticar la verdad de proponer la reinvención del país como verdad, frente a la posverdad en cuanto destrucción del mismo con su mentira. Como invención, nuestro hacer la esperanza del país que viene, tiene su propia auto-victimización (Sucasas, 76), no de otra forma se testifica en nuestro mundo de fe y esperanza. Nuestro concepto de matrisocialidad contiene compromiso y denuncia, al mismo tiempo que el anuncio del país que debe venir.

 

Porque sin pensamiento de país, no se sabe a dónde se va, al mismo tiempo que el pensamiento es guía en el trayecto de su advenir como país. El soporte de dicho concepto es el de  un proyecto intelectual de carácter científico, que invita a ser transitado.  Saber cómo este concepto se hace sensible a la experiencia de la sociedad supone el despliegue de las temáticas de la madre mártir, del edipo adolescentizado y de la sociedad huérfano del simbolismo del padre.

 

Frente a esta falta de crecimiento simbólico, Venezuela lo compensa con la lógica encantadora del principio del placer que la hace improvisadamente feliz; felicidad que la estanca en un abismo de problemas que no resuelve bajo el poder de un Estado fallido y de un opaco imaginario popular socialmente incompetente. Simón Rodríguez en su Defensa de Bolívar en 1828 nos dice y subraya: “Se ha hecho la revolución…enhorabuena; ha aparecido el heroísmo…, todavía falta mucho para adquirir la verdadera gloria con que se coronan las empresas políticas”.

 

Aquí viene lo que nos dice Mangabeira (2013), ex-ministro de Lula da Silva, sobre la impronta necesidad de una insurrección intelectual que añude las hambres ancestrales del pueblo (Zambrano, 1988) con la orientación de una minoría activa (Moscovici, 1996) de la que se precise la hechura del país para la esperanza.

 

Se trata de generar la autoestima del país (Barroso, 1991); nudo de confluencia en la que persista el quedarse en el país para esperar al país que viene y colaborar en esta venida de país nuevo. Esto supone aprender a cambiar la suerte de vida como innovación social, desde la óptica de país que se va con los emigrantes, en diáspora, a pasar a vivir el país viniéndose desde dentro del país mismo (Cf. Guerrero, 2022). Como tal es un venirse a sí mismo, viviendo el país  nativo como exiliados.

 

Este vivir nos da la oportunidad de asumir los riesgos como competencias, para que los intercambios  en el país en innovación sean mayores y de calidad superior. Vivir como emigrante en el propio país genera la perspectiva de un país ulterior que permite facilitar la adquisición de un valor agregado y colocarse en la alternativa de producir la realidad de un país impensable. 

 

En breve, el país que viene necesita de una gran esperanza, forjada en el vivir el país que se va como extraño, exiliado. Es preciso emprender el camino desde dentro de sí mismo para que sea de todos, que es como decir desde lejos.

 

Referencias

Barroso, Manuel (1991). La autoestima del venezolano. Democracia o marginalidad. Caracas:

Galac. 

Guerrero, Alexander (2022). "Destrucción y creación. Una perspectiva desde          Schumpeter". Centro de la Difusión del Conocimiento Económico. Conferencia en Zoom, 8 de noviembre, 10:30-11:30 horas.  

Lope de Vega, Félix (s/f). “A mi soledades voy de mis soledades vengo” (poema).

Mangabeira, Roberto (2013). El proyecto suramericano es una fantasía en la que prosperan ilusiones retóricas”. El Nacional, 24 de marzo.

Moscovici, Serge (1996). Psicología de las minorías activas. Madrid: Morata.

Rodríguez, Simón (1916). Defensa de Bolívar. Caracas: Imprenta Bolívar.

Sucasas, Alberto (2003). "Interpelación de la víctima y exigencia de justicia". En J. M. Mardones             y Reyes Mate (Eds.). La ética ante las víctimas. Barcelona: Anthropos, 76-99. 

Zambrano, María (1988). Persona y democracia. La historia sacrificial. Barcelona: Anthropos.